Tenés el mapa completo de vos misma: tus patrones, tus porqués, de dónde viene cada cosa.
Terapia, formaciones, años de trabajo interior.
Y aun así, en la vida real, seguís chocándote con los mismos límites. Te dejás para después, te cuesta poner límites, volvés a decisiones que sabés que no te hacen bien.
No es que te falte comprensión. Te sobra.

Lo que falta es que esta información pase de la cabeza al cuerpo. Saber es una operación de la mente. Encarnar es que se vuelva gesto, decisión, forma de estar.
Liminare es un proceso, no una técnica más. Une neurociencia aplicada y movimiento consciente para que lo que ya sabés de vos deje de ser una idea. El cuerpo se convierte en el espacio preciso donde se destraba lo que otros marcos pudieron nombrar pero no terminaron de tocar. No arrancás de cero ni tirás el camino recorrido: lo encarnás y lo sostenés en tu vida.
Trece semanas, en formato híbrido: sesiones grupales y acompañamiento individual. Un grupo reducido de máximo 8 mujeres con amplio recorrido en desarrollo personal, seleccionadas por entrevista. Comunidad privada, visualizaciones guiadas, cuadernos de apoyo. Un proceso acompañado, no en soledad.